Juan Antonio Urzua es un abogado con profunda vocación social. Primer profesional de su familia. No solo es abogado, sino también asistente social y magister en derecho de la empresa. Forma parte de esa generación de chilenos, hijos del rigor, cuyos padres inculcaron valores como el amor al trabajo honrado, el esfuerzo y el estudio como camino de superación personal.
“Ese camino me ha significado vivir y ver muchas situaciones difíciles que fueron forjando el carácter. Ahora me encuentro con situaciones de la vida en donde, a veces, se pone difícil la cosa. Entonces recuerdo esas épocas y me ayuda a mantener la calma, a saber, que se puede superar los obstáculos”, nos dice. Le gusta trotar para despejar la mente y disfruta de subir cerros. Aprovechando su reciente paso por Temuco, agendamos una entrevista para conversar sobre los desafíos del Nacional Libertarios, su experiencia en la Secretaria General del partido y la reciente creación del estamento de mujeres.
Alborada: Juan Antonio, actualmente cumples funciones como Secretario General en el Partido Nacional Libertario. ¿Qué tal ha sido esta experiencia?
Juan Antonio Urzua: Extraordinaria. Partimos con la conformación del partido, que fue una tremenda pega al alero del liderazgo de Johannes. Él tuvo la visión, después del segundo proceso constitucional, y decidió iniciar un proyecto político propio. Muchos lo criticaron porque le decían que era un lobo solitario. Entonces, él dijo, bueno, les voy a demostrar que eso no es así y voy a formar un partido. Entonces, armó un equipo en todo Chile, cerca de 20 personas, imagínate. Y ahí empezamos a convocar gente para poder avanzar y constituirnos. Hubo que investigar cuál era el estado del arte en materia de constitución de partidos políticos, saturar la muestra y después en base a eso diseñar el plan de trabajo para la recolección de firmas.
En esa tarea de revisión legal de archivos te puedo decir que me tocó encontrar lo que he denominado como el cementerio de la derecha.
Alborada: ¿A qué te refieres?
Juan Antonio Urzua: Me refiero a los partidos políticos que buscaron constituirse y que están en la jurisprudencia del Tricel. No me gusta personalizar, pero está lleno de personas de los de los “hay que”. Algunos de ellos están en redes sociales y dicen a la gente: “Mire, yo le voy a decir a usted cómo se deben hacer las cosas para que a Chile le vaya mejor. Yo le puedo decir cómo se puede hacer mejor política”. Los archivos del Tricel está lleno de personas con partidos fracasados que no lograron las firmas. Entonces, me llama mucho la atención la disonancia cognitiva entre el fracaso por un lado y una especie de mesianismo por otro.
Alborada: ¿Qué fue lo diferente que hicieron ustedes que le permitió alcanzar la meta?
Juan Antonio Urzua: Trabajar con disciplina, callados detrás de un objetivo claro. Y ese objetivo se logró y no lo hicimos diciéndole a la ciudadanía, “Mire, yo soy el Mesías. Quien crea en mí, aunque muera vivirá.” No, simplemente nosotros fuimos trabajando tras cada objetivo y logramos constituir el partido. El gran desafío era que esto se hacía en un periodo de campaña electoral. Entonces, desde el mismo Servel nos decían, “¿Están seguros? Porque no van a alcanzar a reunir las firmas. No les van a dar las fechas”. Entonces eran tres regiones continuas u ocho regiones discontinuas. La advertencia era real porque si nos tomábamos el total de 210 días para reunir las firmas, entonces no íbamos a alcanzar a inscribir la candidatura de Johannes. Lo notable fue que logramos reunir las firmas en 3 meses y medio y llegamos con 20.000 firmas, pasando a muchos partidos ya constituidos.
Alborada: Perfecto. Entonces, al día de hoy ¿en qué está el Partido Nacional Libertario desde la boca de su Secretario General?
Juan Antonio Urzua: En el proceso de institucionalización. Tenemos directiva nacional, directivas regionales, consejo general, consejos regionales, tribunal supremo, tribunales regionales y lo que nos falta es constituir las directivas comunales por medio de un proceso eleccionario a nivel nacional. Actualmente estamos en el desafío de organizar ese proceso electoral a nivel nacional. Esperamos que las elecciones se hagan el sábado 21 de noviembre de este año. Para que ello sea posible tenemos que hacernos cargo de una serie de requisitos de orden legal que no exige, por ejemplo, constituir una comisión electoral nacional, comisiones electorales regionales, establecer periodos legales de campaña, la inscripción de listas, etc. En la más reciente sesión de Consejo General se aprobó publicar llamado a inscribirse para formar parte de este proceso. Esto ya está circulando en redes sociales y estamos contentos con ese paso porque se va cumpliendo el itinerario de conformación institucional del partido.
Alborada: Todo eso que has mencionado es el proceso de estructuración institucional del partido. La última fase de ese proceso es la elección de las directivas comunales. Sin embargo, ¿qué se ha pensado respecto de la necesidad de organizar la base militante por debajo de las directivas comunales? Pensamos que el principal activo de un partido político son siempre sus militantes, pero si los militantes están desorganizados ese activo pierde valor. No es lo mismo tener 100 militantes férreamente organizados en una comuna que tener 100 militantes de papel, pero que en la práctica no trabajan porque no están organizados. ¿Cómo se está visualizando ese proceso?
Juan Antonio Urzua: Nos hemos estado reuniendo sistemáticamente con las directivas regionales, buscando el desarrollo de trabajo con militantes para que puedan influir dentro de las organizaciones intermedias, dentro de sindicatos, juntas de vecinos, asociaciones de profesionales, etc. para que vayan difundiendo las ideas nacional libertarias.
Alborada: ¿y cuál es el objetivo que se persigue con esa inserción en los cuerpos intermedios?
Juan Antonio Urzua: Nuestro objetivo es que las ideas del Partido Nacional Libertario permeen en la sociedad. Estas ideas, en estricto rigor, no son nada nuevo, simplemente son aquellas ideas, principios y valores que los chilenos reconocieron siempre como propias. El valor del esfuerzo, el valor del trabajo, el orden como principio fundante del progreso. La libertad para desarrollar tu proyecto de vida, la familia natural como célula de una sociedad sana, el imperio de la ley, la legítima defensa del ciudadano honesto, etc.
Alborada: ¿y de qué manera se esté haciendo?
Juan Antonio Urzua: Primero, necesitamos tener la estructura. Por eso estamos desarrollando un proceso de formación política para militantes, del cual ya tuvimos una primera experiencia que ha sido también desarrollada por las regiones. Ahora vamos a ir con una segunda versión en donde vamos a hacer un proceso masivo de formación que va a tener un fuerte componente de derecho constitucional porque creemos que cada militante debe entender la importancia de la constitución de 1980. Va a tener también un área de liderazgo y también una escuela sindical, porque hay algunos militantes que son dirigentes sindicales de derecha. Entonces logramos conversar con ellos para pedirles que nos ayuden a formar dirigentes sindicales de derecha.
Alborada: una cabecera de playa importante en territorio hostil, ¿no?
Juan Antonio Urzua: Sí, sin duda. El mundo sindical siempre ha estado ligado casi en su totalidad con las ideas y partidos de izquierda. Entonces, siendo nosotros una organización política que naturalmente tiene en sus filas trabajadores, perfectamente podemos difundir ideas nacional libertarias que permitan incluso potenciar un nuevo sindicalismo colaborativo que potencie relaciones laborales sanas, mejoras de la producción, mejoras salariales y una mayor competitividad en beneficio del país.
Alborada: A propósito de desarrollo institucional, hay un tema que ha generado algún nivel de preocupación entre la militancia la Araucanía. Me refiero en particular a la reciente creación del estamento mujeres. Sabemos que se trata de una obligación legal derivada de los aportes financieros públicos que el Servel entrega a los partidos. Pero ¿cómo se concilia esa obligación legal con el principio estatutario de la igualdad ante la ley que defiende el partido? ¿Existe algún peligro de que esa decisión pueda ser puerta de entrada a retazos de ideología woke en el partido?
Juan Antonio Urzua: lo que pasa es que el artículo 40 de la Ley 18.603 señala en su inciso segundo que al menos un 10% del total que se haya aportado de fondos públicos debe ser destinado a fomentar la participación política de las mujeres. Esta es una norma que establece una visión propia de sexo. Pero se debe decir que hay muchas otras como, por ejemplo, en materia de inscripción de candidaturas, cuota dentro de los consejos regionales, etc. En el en el caso del Consejo General debe haber también una composición de sexo. Entonces, uno se da cuenta que existen distintos ámbitos del ordenamiento jurídico que han sido permeados por el wokismo. Dentro de ese contexto nosotros nos vemos obligados a cumplir con esta norma haciendo toda la crítica posible. Sin embargo, a nivel directivo analizamos en su momento la posibilidad de incumplir la norma.
Alborada: Claro, es lo que algunos piensan, pero ¿qué es lo que pasaría si simplemente se incumples la norma?
Juan Antonio Urzua: En ese caso generas hipótesis de responsabilidad civil, de responsabilidad personal de los miembros directivos del partido. Además, te encuentras en una hipótesis de incumplimiento que puede afectar la entrega de fondos vitales para el desarrollo institucional del partido. Entonces, la opción que tomamos fue decir, “Okay, vamos a tener que cumplir con la obligación del artículo 40” pero con un recaudo a nivel interno: las personas que estén dirigiendo el estamento de mujeres siempre deben señalar que rechazamos la noción misma de fomentar la participación de ciertas personas simplemente porque no tienen pene. Entonces, vamos a tener que desarrollar actividades de formación explicando de qué manera estas políticas han permeado en el ordenamiento jurídico y buscar promover en el congreso proyectos de ley para ir eliminando estas estas barreras que efectivamente afectan el principio de igualdad ante la ley que defendemos. Para nosotros esta defensa de la igualdad moral ante la ley es fundamental, pero también tenemos que hacer un análisis de realidad en relación a la manera de influir en el escenario político. Si incumpliéramos la obligación legal que nos impone el artículo 40 perfectamente podríamos estar aportando más argumentos a quienes nos quieren llevar a un escenario de desaparición legal del Nacional Libertario.
Alborada: Entendiendo la argumentación, ¿no existe de todas formas una complejidad cuando pareciera que el estamento mujeres funcionaria como una suerte de “estructura paralela” dentro del partido?
Juan Antonio Urzua: Lo que pasa es que no es una estructura paralela. De acuerdo a la ley debe haber una persona encargada del cumplimiento de esta normativa del inciso segundo del artículo 40 de la Ley 18.603. Entonces, para el cumplimiento de esta normativa, hay un pequeño equipo que está liderado por Carola Cotapos, Julia González y Valentina Tapia. Ellas tienen una formación doctrinaria clara dentro del ideario Nacional Libertario. Lo que queremos es evitar institucionalizar en todo el país una medida como esta. Más bien queremos canalizarlas directamente con las directivas regionales en la medida que se vayan realizando actividades.
Alborada: Perfecto. plenamente integrada dentro del partido.
Juan Antonio Urzua: Claro, pero no a nivel regional. No a nivel regional, porque también hay un tema de disposición de recursos. Entonces, en la medida que vayan llegando esos recursos desde el nivel nacional, conversar con las personas encargadas para que se puedan articular directamente con las directivas regionales, no tener personas encargadas del estamento mujeres en región porque eso no te lo exige la ley. Si fuera ese el caso, estaríamos cediendo a la premisa de que para potenciar la participación de las mujeres necesitamos una estructura establecida en todas las regiones del país.
Alborada: De acuerdo. Juan Antonio, lo último. ¿Qué elementos crees que valoran mayormente los electores que favorecieron a Johannes Kaiser y el partido con un millón cuatrocientos mil votos y una bancada de ocho diputados y una senadora?
Juan Antonio Urzua: Creo que la gente valora enormemente la honestidad en la defensa de las ideas, valores y principios que promovemos. Por ejemplo, si hablamos del tema de Punta Peuco, nosotros decimos claramente, sin ningún tipo de ambigüedad, que consideramos que estas personas no deberían estar en la cárcel, que se debería avanzar en los indultos. Y tenemos una visión muy clara respecto del periodo histórico 1973-1990, pero incluso más allá. Tenemos una visión de lo que ocurrió en Chile por la década del cincuenta y cómo se fue prefigurando el escenario de crisis de la democracia chilena. Tenemos una visión y somos sinceros en plantearla, por ejemplo, cuando decimos que se debe acabar con las contribuciones. Tenemos una visión consistente en que sostenemos que las personas existen antes que el Estado. Que solamente las agrupaciones de personas permiten la existencia del Estado y son las personas las que generan recursos. Como esa visión es clara y fundada no tenemos para qué ser agresivos, no. Basta con hablar con sinceridad. Yo creo que eso es valorado por la ciudadanía, es valorado por los votantes.
Alborada: Esa visión crítica del estado y su financiamiento ¿no se contradice de alguna forma con la pretensión natural de todo partido político de querer copar también las estructura institucional del mismo Estado? En un año más el partido va entrar en modo pre candidaturas municipales. ¿cómo se va a afrontar esa crítica cierta y necesaria al Estado con las futuras gestiones edilicias que pueda hacer el partido en diferentes comunas del país a partir del 2028?
Juan Antonio Urzua: Es cierto, cuando el Nacional Libertario tenga alcaldes, vamos a tener esas fuentes de financiamiento. Pero no. Nosotros podríamos tener a todos los alcaldes de Chile y el mensaje va a ser exactamente el mismo. Las instituciones se deben financiar con un criterio de prudencia y probidad. No podemos conculcar el derecho de los ciudadanos a sus propias cosas. Nosotros no vamos a utilizar el argumento de equilibrar renta o de las “compensaciones”. Tampoco vamos a seguir el argumento de que solamente algunas casas paguen contribuciones. No, porque hay una argumento moral de fondo y eso lo vamos a sostener aquí y en la quebrada del ají.
