El pasado sábado 12 de julio, en un evento multitudinario, Johannes Kaiser fue proclamado candidato a la presidencia. El evento de alto nivel, que nada tuvo que envidiarle a los rally´s de Donald Trump en Estados Unidos o Vox en España, reunió a varios miles de personas en un espíritu libertario y con auténtico fervor patriótico. Nadie llegó allí siendo acarreado, como hacen los partidos de la casta. El evento se financió con aporte y trabajo militante, no con dinero proveniente de las cajas fiscales o aportaciones de grupos económicos como hacen los partidos de la casta. El entusiasmo y la mística de los concurrentes era real, no impostado como hacen los partidos de la casta. ¿El resultado? La casta está ahora aterrada. Puedo imaginar el rostro desencajado de Matthei viendo imágenes del meeting del sábado. Puedo imaginar el escalofrío recorriendo la espalda de Juan Sutil. Percibir el odio de Lautaro Carmona o la envidia malsana de Meo y Parisi.
La casta tiene miedo. Con esta frase el pueblo argentino sintetizó cantando, fiel a su estilo futbolero, la impresión cierta de que Miley estaba solo contra los poderosos. Hoy el pueblo chileno tiene la misma impresión respecto de Johannes y la corrupta casta local.
Ha quedado en evidencia la operación política basada en mentiras y la instalación de falsos rumores. Queda en evidencia, por ejemplo, que las encuestas están siendo utilizadas para inducir al engaño de la opinión pública.
Pero Johannes no está solo. Contra la casta tiene a su lado a una mayoría del pueblo chileno que entiende que Chile se juega su destino en noviembre próximo. Un pueblo que sabe que Chile no puede seguir endeudándose. Que exige una disminución drástica del gasto público y burocracia que frena el ahorro y la inversión. Un pueblo que añora el Chile seguro, pujante y en orden que éramos hasta hace una década.
En estas horas decisivas, los militantes del nacional libertario estamos llamados a ser vanguardia de ese pueblo bravo y valiente que vuelve a ponerse de pie. Hay que organizarnos con urgencia para crear comités de apoyo a Johannes conectando así al partido con el pueblo chileno. Hay que prepararnos para volantear las calles de cada pueblo y ciudad. Seguir marcando presencia en las redes y no dar un paso a tras frente a una casta corrupta y nauseabunda.