article

Aprendizaje, acción y participación

La obligación legal de destinar 10% de los fondos públicos para fomentar la participación femenina entraña el peligro de introducir el pensamiento woke y el feminismo en las filas nacional libertarias

3 min read

Este sábado 27 de junio se desarrollará la ceremonia de entrega de certificaciones a una cohorte de 105 militantes que han completado el nivel de formación doctrinaria básica. Se trata de un hito importante en el partido a nivel nacional. No hay experiencias similares al nivel de avance planificado, escalonado y silencioso en otras partes del país. Hecho a mano, sin publicidad y sin recursos.

El sueño tras el Plan Trianual de Formación de Cuadros ha sido que el Nacional Libertario en la Araucanía se convierta en una común-unidad de aprendizaje, acción y participación. Aprendizaje de lo que nos constituye como partido. Nuestra doctrina, nuestro programa y nuestras reglas estatutarias que rigen la vida interna. Aprendizaje de lo que nos distingue de otras formaciones políticas. Tsung Sun lo escribió hace dos mil quinientos años: “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y en cien batallas nunca correrás peligro”. Aún nos queda por aprender cómo piensa nuestros adversarios y enemigos. Debemos saber cómo se organizan, cuáles son sus fortalezas y debilidades, los trucos de engaño que emplean, etc.

Pero el conocimiento sin acción es información inútil. Nuestra misión es convertirnos en una común-unidad de acción. Acción para -entre todos- empujar los cambios requeridos.

Para ser común-unidad de acción debemos involucrarnos y liderar las juntas vecinales, los centros de alumnos, federaciones estudiantiles, centros de padres, clubes deportivos, gremios y sindicatos, y llevar a ellas las ideas programáticas del Nacional Libertario. Esto significa significa, entre otras cosas, no esperar a que otros hagan lo que nosotros mismos podríamos hacer con iniciativa propia. Cada una de estas instancias sociales debemos entenderlas como una pequeña trinchera que estamos llamado a defender. Es desde allí donde se avanzan nuestras posiciones y donde desafiamos realmente la hegemonía cultural que la izquierda woke ha construido en el transcurso de décadas.

Pero también necesitamos ser una común-unidad de participación. Participación no sólo para concurrir a votar en procesos eleccionarios internos, sino para tener una militancia empoderada que exige una acción coherente de los dirigentes con relación a los valores y principios que declaramos doctrinariamente. Militancia empoderada que, en virtud de su compromiso activo, exige rendición de cuentas a sus autoridades y representantes políticos en la región: senadores, diputados y concejales. Nadie debe estar por encima del partido, sus principios, valores y objetivos. Todos tenemos la obligación de sujetarnos a los estatutos que nos rigen y rendir cuenta política de nuestras acciones. Aprendizaje, acción y participación. He ahí la clave para que, por ejemplo, la obligación legal de destinar 10% del total de los recursos públicos para fomentar la participación política femenina, no devenga en una forma sutil de introducción del pensamiento woke y el feminismo al interior del Nacional Libertario. Ojo, no sea que, por ingenuidad, no advirtamos la bomba de relojería zurda puesta en la Ley 18.603.

“Nadie debe estar por encima del partido, sus principios, valores y objetivos. Todos tenemos la obligación de sujetarnos a los estatutos que nos rigen y la obligación de rendir cuenta política”